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Picaflor de los Andes: 5 datos que seguro no conocías del “genio del Huaytapallana”

19:19 h - Jue, 8 Abr 2021

Llenó los más importantes coliseos limeños. Su identificación con las clases populares del país se ganó el cariño y respeto de todo el Perú. Hoy se cumplen 91 años del nacimiento de Víctor Gil Mallma, el querido y siempre vigente Picaflor de los Andes. 

El “genio del Huaytapallana” llevó en sus letras y melodiosa voz la esperanza del migrante, del campesino, del obrero, del minero, del transportista. El “Picacho”, como le gustaba que lo llamen, conquistó la capital con ese sentimiento serrano e hizo zapatear a los andinos residentes en Lima al ritmo de huaynos, huaylarsh y mulizas. 

El inmortal cantautor del centro del país hoy hubiese cumplido un año más de vida, y en conmemoración a su inolvidable legado, te compartimos cinco datos curiosos sobre el Picaflor de los Andes. 

1. Nació en Huanta y no en Huancayo

Contrario a lo que la mayoría piensa, el “Picacho” nació en Huanta, Ayacucho, según su partida de bautismo, un 8 de abril de 1928. Sin embargo, siempre se halló en la ciudad incontrastable e identificó con la cultura wanka. Llegó muy pequeño aquí, llevado por su madre, donde fue bautizado nuevamente.  

2. Inició su carrera artística a los 17 años

Desde muy pequeñito emocionó a todos con su canto que se asemejaba al de un pájaro; pero fue a los 17 años que se para por primera vez en un escenario. En ese tiempo dirigía una compañía musical con la que divulgaba el folclore en los asientos mineros del país. 

3. Chofer de carreteras y trabajador en minas

De condición humilde, el Picaflor trabajó como transportista y minero desde muy joven, actividades donde se alimentó de las vivencias cotidianas y de los conflictos sociales de los grupos familiares ubicados en las alturas del Perú profundo. Estas experiencias inspiraron su gran tema “El obrero”, donde se expone el maltrato y explotación de los mineros de Cerro de Pasco.

4. José María Arguedas lo invitó a inscribirse a la Casa de la Cultura

El gran maestro José María Arguedas y el querido Picacho entablaron una gran amistad. En 1960, cuando el Picaflor se presentó en el Coliseo Nacional, el tayta lo invita a inscribirse como artista vernacular en los registros de la Casa de la Cultura. Desde esa vez queda con ese nombre y 1962  graba su primer disco sencillo, “Margarita Huambla”.

5. Entierro multitudinario

El 14 de julio de 1975 la vida del “genio del Huaytapallana” se extinguió y se hizo eterno en el pueblo. Falleció en La Oroya y trasladado a Lima, donde fue enterrado en el cementerio El Ángel. En la capital, fue recibido y homenajeado por más de cien mil personas, hecho que asombró y paralizó a todo el país.

/KAB/

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