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Un acopio de 30 años de cuentos es la nueva publicación de Enrique Prochazka

18:05 h - Lun, 29 Mar 2021

“Es un acopio de 30 años de cuentos un poco perdidos que decidí juntar bajo el lema de ‘tampocos y todavias’ (...) La historia de este título es absolutamente simple: un día, en uno de mis cuadernos universitarios, hice un rectángulo planteando títulos y puse esa frase. Ocurrió en el año 82 u 83. Luego, se me quedó en la cabeza durante todo ese tiempo hasta que se dio la oportunidad de utilizar ese título que tanto me gustaba”, contó el escritor Enrique Prochazka sobre su nueva publicación.

Cabe resaltar que “Ocho cuentos de tampocos y todavías” recopila textos inéditos del escritor, por ejemplo, “Café” es una historia que Prochaska escribió a los 19 años. “Es un reflejo entre el mundo de los sueños y lo real. Tiene una forma geométrica, de tal forma que cada párrafo mide la mitad del anterior y todo se va reduciendo a una línea que está dividida en dos. Estos juegos formales se pueden ver en el cuento”, señaló.

El narrador y poeta peruano en Entrelibros hizo un breve repaso sobre el inicio de su vínculo con la literatura. “Yo era un muchachito muy lector, pero no leía específicamente gran literatura. Empecé leyendo novelas de aventura y prontamente caí en la garras de la ciencia ficción, algo de lo que aprendí bastante. También leía poesía, que creo educó mi manera de escribir”, dijo.

Más adelante, Prochazka afirmó que optó más por la filosofía que la literatura. En ese sentido, creció su interés por Platón y Nietzsche. “Estaba sufriendo como cualquier adolescente y las respuestas que estaba buscando después las consolidé en una gran pregunta sobre ‘qué es el mundo’ y ‘qué hago yo en él’. Armado de esas preguntas, decidí estudiar Física, pero cuando entré a la universidad pensé que podía resolver estas cuestiones con la Filosofía”, remarcó.

“Yo no planeaba escribir literatura, sino filosofía. Pensé que el resultado final serían novelas, como las de James Joyce, quien hace un poco de filosofía cuando escribe, pero no resultó así. Empecé escribiendo pequeñas historias y dándole a una gigantesca novela que ya tenía 600 o 700 páginas cuando andaba por la universidad y dejé de escribirla. Quizá me pareció demasiado extenuante”, continuó Prochazka.

Finalmente, Enrique Prochazka recomendó a quienes se están iniciando en la escritura de literatura de ficción que complementen sus puntos de vista e historias con textos de no ficción. “Uno tiene que soltar muñeca para escribir. Te sientas y te propones una tarea muy sencilla. Tienes un florero, entonces descríbelo de varias maneras. Haz el mismo ejercicio con otros objetos o personas. Eso te obliga a encontrar palabras dentro de ti que pueden ser muy precisas”, expresó el escritor.

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